En defensa de la libertad académica
En la UNAM no sólo se han defendido los principios de libertad de cátedra e investigación, sino que se han llevado a la práctica cotidianamente. Al formar parte de nuestra institución académica, cualquier integrante de nuestra comunidad realiza ensayos, estudios e investigaciones sobre aspectos y fenómenos de la realidad natural, social, política y cultural, en sus más diversas manifestaciones, por lo que a los universitarios no nos es extraño ni ajeno que un grupo de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras estuviese en Ecuador participando en actividades académicas sobre los movimientos sociales en el contexto latinoamericano, ejerciendo, al mismo tiempo, su derecho a la investigación científica.
El ataque de las fuerzas armadas de Colombia, el primero de marzo, a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, es una manifestación abierta de violación a la soberanía de ese país y un crimen artero con los resultados ya conocidos, que abre además una perspectiva de conflicto bélico en la región, cuyo objetivo son los actuales regímenes de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Cuba, por lo que es evidente que detrás de esta provocación se encuentran los intereses del imperio estadunidense.
Demandamos que el gobierno federal deje de satanizar las tareas académicas de nuestra institución, exija un alto a las amenazas que el gobierno de Colombia esgrime contra sus vecinos y repare el daño en el contexto de su responsabilidad a nuestros estudiantes universitarios.
Académicos del Colegio de CCH Sur: Jesús Pacheco Martínez, Efraín Cruz Marín, Irma Clemencia Lara Martínez, Silvia Toro Badillo, Pilar Candela Martín y Susana Cruz Ulloa
Publicado en El Correo Ilustrado de La Jornada, este 8 de abril de 2008.
Comentarios »
Sin comentarios aún.
RSS de este hilo de comentarios.
Deja un comentario
AVISO: Los comentarios en este sitio NO SE PUBLICAN INMEDIATAMENTE dado que se encuentran bajo moderación. Respetamos la libertad de expresión y las opinones divergentes, pero no toleramos los insultos gratuitos ni las calumnias.
De acusaciones sin fundamento están llenas las versiones electrónicas de diversos diarios. Algunos cuentan con foros de discusión y sistemas de comentarios, si tu necesidad de denostar es tan grande ahí tienes un lugar.