Carta entregada a la SRE
Carta entregada a la SRE ante el Subsecretario para América Latina, Salvador Beltrán del Río y el embajador José Ignacio Piña, en la que estuviron los padres de Lucía, sus abogados Hugo Rosas y Enrique González Ruiz y un grupo de legisladores: la senadora Rosario Ibarra, los diputados José Jaques, José Antonio Almazán, Armando Barreiro y Cuauhtémoc Sandoval.
México, D. F. a 17 de julio de 2008.
Embajadora Patricia Espinosa C.
Secretaria de Relaciones Exteriores
Presente.
Nos dirigimos a usted y por su conducto también al Lic. Felipe Calderón Hinojosa, titular del poder ejecutivo federal, a quienes por ley les corresponde decidir en materia de extradición, con el objetivo de brindarles elementos y pruebas consistentes que les permitan rechazar la petición del gobierno ecuatoriano de remitir a ese país a nuestra hija, la ciudadana mexicana, Lucía Andrea Morett Álvarez, para que enfrente un juicio por supuesto atentado contra la seguridad interna de ese estado. Lo anterior debido a que no existen elementos de prueba que la vinculen con la comisión de ese delito o cualquier otro; por contravenir el tratado de extradición firmado entre México y Ecuador en 2006 y por ser contrario a las normas establecidas en el derecho mexicano, el derecho internacional y humanitario y en particular por estar expresamente prohibido en el Convenio Internacional en Contra de la Tortura del que México es signatario.
Defendemos a nuestra hija no sólo por razones naturales, también lo hacemos por las injusticias y violaciones que ha sufrido y continúa sufriendo en sus derechos humanos desde que fue víctima de un intento de homicidio a manos de las fuerzas militares colombianas en territorio de Ecuador el 1 de marzo de 2008. Lucía al sobrevivir a los bombardeos, a la masacre y a la violenta agresión a la soberanía ecuatoriana se convirtió en testigo importante de la comisión de graves delitos de lesa humanidad, de la muerte de cuatro jóvenes mexicanos Verónica Natalia Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Soren Ulises Avilés Ángeles y Fernando Franco Delgado.
Sobre los hechos del 1 de marzo en Sucumbíos Ecuador, a nombre del pueblo y del Gobierno de México, el Lic. Felipe Calderón Hinojosa, en un acto oficial de bienvenida en abril de ese año, le expresó al presidente Rafael Correa lo siguiente “El Ecuador sufrió un gran agravio, México condenó y condena la violación a la integridad territorial del Ecuador. Hemos ratificado nuestro más firme compromiso con los principios consagrados en el Derecho Internacional. Este conflicto ha resultado particularmente doloroso para México porque en estos hechos han muerto cuatro mexicanos y una más resultó herida y se ha recuperado en el Hospital Militar en Quito y por ello agradezco al presidente Correa las atenciones de su gobierno. No hay tragedia más grande que perder a un hijo, por ello reitero mis condolencias a los familiares de los jóvenes que perdieron la vida. El gobierno de México hace suya la exigencia de justicia… y que se haga la justicia que los padres reclaman”. (Remitimos video) En un claro reconocimiento sobre la culpabilidad colombiana en los ataques del 1 de marzo, el gobierno de nuestro país solicitó al de Colombia la indemnización para los familiares de las víctimas mexicanas, el gobierno andino se negó a otorgarlas.
Los ejecutores y los cómplices de la “ilegal acción colombiana”, (calificada así también por esta Secretaría y el Lic. Felipe Calderón), desde los primeros momentos del ataque han buscado como evadir la responsabilidad que tienen por los asesinatos violentos, las ejecuciones extrajudiciales, las torturas y un sinnúmero de delitos. Desde marzo y abril de 2008 Lucía y nosotros como padres advertimos internacionalmente y al gobierno mexicano de los riesgos que sufría ella en su integridad, seguridad y libertad e incluso señalábamos el temor de que se pudiera atentar contra su vida por haber enormes intereses en que ella guarde silencio. El temor se mantiene e incrementa en caso de que ella sea extraditada a Ecuador y más aún a Colombia. No hay justificación legal para que sea remitida a ninguno de esos dos países y, por el contrario, como víctima y testigo debe ser tratada y protegida.
Está en manos del Poder Ejecutivo mexicano evitar que se sigan cometiendo más violencia en contra de Lucía Morett, más agravios a sus derechos, más injusticias en su contra y que se siga haciendo un manejo político de su situación, como lo demandamos no sólo sus familiares sino también miles de mexicanos, legisladores y organizaciones sociales y políticas de nuestro país que estamos convencidos de que el gobierno debe defender a sus connacionales y hacerlo con energía y claridad en el caso de nuestra hija, dado que no se le ha comprobado delito alguno ni se le podrán comprobar por la sencilla razón de que ella no ha delinquido, y que además su situación se encuentra enmarcada en un conflicto geopolítico regional que se mantiene vigente y en el que hay enormes intereses y de los cuales debe ser sustraída. A continuación y de manera pormenorizada exponemos y entregamos pruebas sobre la inocencia de Lucía,
¿Quién es Lucía Morett?
Sin ser el aspecto central de nuestra argumentación, brevemente queremos expresar quién es nuestra hija. Lucía es actriz y estudiante de la licenciatura de Literatura Dramática y Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en la que ha obtenido diversos reconocimientos por su desempeño académico. Actualmente ha sometido su tesis a la aprobación del jurado respectivo por lo que en breve obtendrá su título profesional, cabe destacar que su investigación de tesis se refiere a la historia del teatro en Colombia, al teatro de creación colectiva y al que se realiza en zonas de conflicto en ese país.
Lucía cuenta con un historial académico de excelencia tanto en sus estudios realizados en México como en España, ha sido maestra de teatro especialmente con niños, cuenta con licencia de locutora, la que obtuvo luego de realizar su servicio social en el sistema de noticias del Instituto Mexicano de la Radio, se ha dedicado a trabajos de corrección de estilo literario. Ha participado en diversas obras teatrales generalmente con temas que tienen que ver con los problemas sociales de nuestra época y de América Latina. Lucía ha trabajado para la Secretaría de Cultura del Gobierno del D.F. dando voz a espectáculos de teatro para niños. Podríamos abundar sobre su dedicación permanente a la labor académica, su participación en congresos, eventos culturales y sus tareas de investigación, simplemente remitimos algunos comprobantes que dan cuenta de esa labor que supone una dedicación permanente.
Desde luego Lucía Morett Álvarez no es guerrillera, no es terrorista ni está vinculada con las FARC o alguna otra organización violenta o armada como ella misma lo ha afirmado en distintas ocasiones y de forma categórica. En ese sentido cabe destacar que el propio Presidente Rafael Correa y el Dr. Javier Ponce, ministro de Defensa de Ecuador, se han manifestado en el sentido cuando señalaron que al haber acudido Lucía a un campamento de las FARC no la convertían en integrante de ese grupo ni tampoco que ese hecho significara algún delito (remitimos videos). Lamentablemente el poder judicial ecuatoriano ha prejuzgado la visita de Lucía a ese campamento, con esas bases ha pedido la extradición, sin que como se requiere en derecho penal, se demuestre la culpabilidad del delito, ya que se basan en presunciones e inferencias sin sustento
Los hechos del 1 de marzo de 2008.
1. Lucía, junto con los referidos estudiantes mexicanos, ingresó legalmente a Ecuador y viajó libremente por ese país sin restricción alguna. (Remitimos visa en la que se destaca como ocupación la de investigadora). El propósito central de su viaje era participar en un Congreso Continental Bolivariano y hacer turismo.
2. Lucía en su condición de civil y estudiante visitó el 29 de febrero de 2008 un campamento de las FARC en Ecuador, sin que ese hecho significara ningún delito. Acudió allí interesada en investigar temas relevantes para su tesis y en conocer salidas de paz para el largo conflicto en Colombia.
3. Horas después de su llegada al campamento fueron atacados con bombas de fragmentación y, como es conocido, Lucía resultó herida por esquirlas, mientras los otros mexicanos resultaron asesinados.
4. Después de un segundo bombardeo aparecieron tropas del ejército colombiano en el lugar. Cuenta Lucía que llegaron disparando indiscriminadamente y sin respetar la vida de los heridos.
5. Cuando los militares colombianos hallaron a Lucía la encañonaron con armas largas, la amenazaron de muerte y la esposaron. En un video difundido por el propio gobierno colombiano (“Operación Fénix”. Lo remitimos) aparece nuestra hija aterrada, con ropa de civil, y desde luego, sin arma alguna.
Aproximadamente 12 horas permanecieron los militares y la policía colombiana en el campamento. Durante ese lapso Lucía fue interrogada extrajudicialmente, amenazada de muerte, sujeta a tortura psicológica, a tratos degradantes, vejaciones sexuales y, si bien recibió los primeros auxilios, estos fueron condicionados y proporcionados con negligencia. Constantemente los militares la amenazaron con llevarla a la cárcel a Bogotá, señalándole que ahí le iba a ir muy mal. (En marzo de 2008 entregamos al lic. Felipe Calderón un video que da cuenta del horror sufrido, de cuerpos con tiros por la espalda de personas en paños menores que demuestran que fueron atacados mientras dormían) Pidió indemnización, calificó de ilegal, deploró muerte
6. Lucía fue abandonada en la selva con riesgo de morir. Aproximadamente a las 16 h de ese día 1 de marzo, llegaron tropas ecuatorianas, brindándole ayuda médica y atención humanitaria; sin embargo, sólo al día siguiente pudieron evacuarla del lugar, llegando a un centro de salud en condiciones críticas, casi 40 horas después de haber resultado herida. Allí se produce un acto de tortura, un interrogatorio extrajudicial a manos de militares de inteligencia ecuatorianos quienes violaron su propio reglamento militar, la Constitución Política ecuatoriana, los derechos humanos y la Convención internacional contra la tortura. (Remitimos copia de este interrogatorio, realizado con el agravante de la ausencia de la asistencia consular cuando ella misma les señaló que era mexicana y se demuestra a lo largo del video).
Este aspecto para nosotros es central y relevante en la defensa de Lucía, ya que además de no haber cometido delito alguno, ella no puede ser remitida a un país donde fue torturada. La conducta de ese grupito de la inteligencia ecuatoriana contrasta con la atención humanitaria del ejército, la policía y el gobierno de ese país que le salvó la vida, hecho que hemos reconocido y valorado profundamente.
7. Sobre Lucía se inició una campaña mediática basada en especulaciones, prejuicios y mentiras, esta se extendió en contra de los estudiantes asesinados. Sin pruebas ni fundamentos se buscó deteriorar su imagen. La propia UNAM reprobó esas imputaciones. Hoy esta persecución se mantiene en una campaña en los medios y más preocupante aún en absurdos procesos penales en Ecuador y Colombia. (Remitimos a ver la “Audiencia de Preliminar” pag. 1564 del expediente, en la que el Dr. Robert Intriago, defensor público ecuatoriano hace la defensa de Lucía, rebatiendo todo el proceso y su ilegalidad).
8. En México sectores claramente vinculados al gobierno de Álvaro Uribe han realizado un ataque en contra de nuestra hija con “denuncias de hechos” sin fundamentos ni pruebas y con base en prejuicios y recortes periodísticos. Lucía ha manifestado ante el Procurador General de la República su disposición a declarar por esos hechos. El 21 de noviembre pasado de la PGR le respondieron que “esta Representación Social de la Federación toma cuenta de su disposición a rendir declaración y, en el caso de estimarse procedente se le requerirá…” Hasta el momento no la han citado. Adicionalmente el Lic. Eduardo Medina Mora, en reiteradas ocasiones ha señalado que no hay elemento para inculpar a Lucía y que su presencia en el campamento no significaba un delito. (Remitimos oficios en ese sentido).
9. Es evidente que sobre Lucía hay una persecución política y que ésta se ha cubierto de ropajes judiciales que no tienen sustento. (Remitimos conclusiones y video de un Foro realizado el pasado 26 de mayo en la Cámara de Diputados titulado “Extradición: el caso de la estudiante Lucía Morett. En ese evento destacados juristas analizaron la improcedencia de la extradición).
10. El Tratado de extradición y el Código Penal Ecuador, invocado en la solicitud de aquel país, en particular en su artículo 147, no son aplicables al caso de Lucía, en el propio expediente un militar ecuatoriano reconoce haberla encontrado en ropa de civil y sin arma alguna. (Los videos de y militares colombianos y ecuatorianos revelan este hecho).
En cuanto a la anunciada petición colombiana de extradición de nuestra hija, ésta es más absurda, aberrante e inaceptable, la misma invierte profundamente los papeles y la verdad histórica de los hechos. El agresor, el ofensor de Lucía y de los mexicanos la pide para incoarle un proceso totalmente injusto buscando la impunidad a través del ejercicio de la continuación de violencia de un estado como el colombiano contra una ciudadana mexicana.
Ponemos a su consideración nuestras reflexiones, argumentos y lo incontrovertible de muchos de los hechos que aquí expresamos. No sólo nos mueven las naturales motivaciones de nuestra condición de padres sino la absoluta certeza acerca de la verdad y de la legalidad que debe prevalecer. Lucía no debe ser injustamente tratada, ya se han cometido muchas violaciones a sus derechos humanos.
Cerremos este capítulo de esa larga noche del 1 de marzo. Los lamentables homicidios y la violación a la integridad y los derechos humanos de Lucía no pueden ser tratados en el contexto de posiciones de fuerza o de intereses geopolíticos. La verdad es una y es clara: Nuestros hijos fueron víctimas de una violencia de Estado que no debe continuar. Finalmente queremos recordar que la verdadera justicia está por realizarse para que no queden en la impunidad los homicidios de los cuatro estudiantes mexicanos y las graves violaciones cometidas contra Lucía Morett.
Con todo respeto.
Atentamente
Padres de Lucía Andrea Morett Álvarez.
María de Jesús Álvarez Moctezuma Jorge Luis Morett Sánchez.
Se anexa Intervención Robert Intriago defensor público en el caso ecuatoriano a Lucía
Interrogatorio Washington Pesántez a Lucía Morett
Documento ante Notario Público de Quito del 15 de abril 2008 en que Lucía denuncia tortura de inteligencia militar ecuatoriana.
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